Columnistas¿Se ha equivocado AMLO en la CNDH?

La CNDH no es de nadie, no es del PRI, no es del PAN; hoy sí es de Morena. No le pertenece a esta generación, es una construcción que lleva más de 30 años, de ese tamaño es la obra

Aguascalientes, Ags. Miércoles 20 de Noviembre – “Noviembre; mes en el que se conmemora el aniversario de la Revolución Mexicana”.

Redacción:

La idea de la Comisión Nacional de Derechos Humanos viene de la cultura escandinava de donde nace el “ombudsperson” o “ombudsman” que ha cambiado con los lenguajes inclusivos a nivel internacional.

Es una autoridad moral, de donde se desprende su política para enfrentar al gobierno con el respaldo de los medios y de la sociedad básicamente para poder ser un contrapeso natural contra las malas acciones del Estado.

Los derechos humanos son el respeto a los derechos frente al poder fundamentalmente cuando un individuo comete una falta contra otro individuo y estamos frente a un delito. Pero cuando un sujeto lo padece frente al estado, estamos frente a una violación al sistema de derechos humanos.

Ante la designación ilegal de Rosario Piedra Ibarra no es tanto que se afecte al estado de derecho o ante la Constitución Política de México; la verdadera afectación sobreviene en que el Estado mexicano ha firmado una serie de convenciones internacionales además de recibir miles de millones para la eficiencia de programas humanitarios, defensa y promoción de derechos humanos a lo largo de más de 30 años. Que coloca la problemática de la espuria posición en la CNDH como un tema de desprestigio Internacional.

Imagine usted, mi querido y caro lector, países como Gran Bretaña, Austria, Alemania, Países Bajos, Inglaterra y otros más, aportan cientos de millones a México para la instalación y administración de programas humanitarios al país anualmente.

¿Cuál es el verdadero interés de plantar a una “ombudsperson carnal” en la CNDH?

Es muy lamentable que teniendo morena, teniendo la izquierda y más López Obrador, tantos cuadros talentosos, tanta gente valiosa, que pudo haber ocupado esta cartera con unanimidad, consiguiendo todos los votos y el respaldo de todos los actores políticos públicos, se hayan esmerado en imponer a una mayoría innecesaria.

Sin dudarlo la capacidad de consensos en este tipo de organismos es fundamental, y el riesgo de que Rosario Piedra se sostenga en esa posición, definitivamente coloca a Morena y más al Presidente Obrador en un quiebre; porque el Mandatario ha mencionado toda la campaña y su continuidad en el primer año de gobierno que su prioridad es erradicar la corrupción, y hay que hacerle ver (después de presentar su libro) que la corrupción no solamente es económica, si no existen otras etiquetas y la que más jode a México, es la corrupción política.

Cada mañana, recuenta a quienes han abusado durante mucho tiempo de esta situación nacional, él usar el poder político para burlarse de la democracia o de los derechos humanos hunde a las instituciones.

El Presidente tiene que entender que necesita estas instituciones para co-gobernar; la gobernabilidad en el país está en una situación muy delicada y el Presidente necesita instituciones, respaldos y otros brazos para enfrentar la ingobernabilidad de la problemática que tiene México y sin dudarlo una de las instituciones que puede darle certeza y legalidad a su administración es la CNDH.

La crítica no es neoliberalismo, el hecho que el Presidente quiera barrer mañana tras mañana con medios, con reporteros y con críticos hacia su forma de hacer las cosas, es la corrección en el ejercicio natural de su alternancia, cosa con la que muchos actores pueden estar o no de acuerdo, y muchos millones de mexicanos que votaron por él.

Pero la Comisión Nacional de los Derechos Humanos no es un organismo neoliberal, no se trata de desaparecer el trabajo de 30 años de institucionalidad.

No puede equivocarse el Presidente, con la salida del supuesto neoliberalismo, se construyó la transición democrática de este país y con la imposición ilegal de Rosario Piedra Ibarra fundamentó una regresión a épocas dictatoriales de los antiguos sistemas políticos como el PAN y el PRI.

Aquí el riesgo es que el Presidente construya instituciones autoritarias, la CNDH no es de nadie, no es del PRI, no es del PAN; hoy sí es de Morena. No le pertenece a esta generación, es una construcción que lleva más de 30 años, de ese tamaño es la obra.

Los mexicanos no podemos correr el riesgo de perderla todos, por un capricho de un grupo político que mayoriteó en el Senado.

Con mi texto afirmo que la señora Rosario Piedra Ibarra es una persona respetable, se le reconoce su activismo y defensa de derechos humanos a lo largo de años dentro del comité EUREKA. Y por qué es una persona con dignidad y responsable debe renunciar, por no tener la autoridad moral de poder enfrentarse al Presidente cuando es una militante más del partido Morena a nivel nacional.

No te equivoques Rosario.

Mucho menos te equivoques Andrés Manuel porque se te esta perdiendo la confianza.

A chambear.

http://cambio.press

Redacción La Verdad del Centro