NacionalesSaludPor lluvias, aumentan los mosquitos transmisores de dengue

“El clima les ha favorecido. Debimos empezar a actuar en marzo, cuando no había lluvias. Además, ahora hay un serotipo 2 que ha evolucionado y eso ha hecho que se agrave más el cuadro clínico”.

Aguascalientes, Ags. Lunes 7 de octubre del 2019. “Octubre, su nombre deriva de haber sido el octavo mes del calendario romano. En la religión católica, el mes de octubre está dedicado a la Virgen del Rosario y ángeles de la guarda”.

Redacción:

El mosco transmisor del dengue seguirá causando problemas en el Estado. “Esto apenas empieza, aún falta octubre y, si no llega el frío, se puede extender hasta noviembre”, dijo Ezequiel Magallón, investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
“Año con año es lo mismo, pero a todos se nos olvida y lo minimizamos”, expuso el académico, quien detalló que este virus, aunque es más agresivo, también es cíclico. Recordó que hubo una crisis similar a la actual hace 10 años. “Como quien dice: ya nos tocaba”.
Sin embargo, por factores como falta de recursos para atender la contingencia, nula prevención por parte de los ciudadanos, inexistencia de campañas de prevención y hasta omisiones de académicos, es que vemos cada vez más casos. Eso, aunado a las lluvias “catastróficas” que han deparado en inundaciones y más criaderos de mosquitos.
“El clima les ha favorecido. Debimos empezar a actuar en marzo, cuando no había lluvias. Además, ahora hay un serotipo 2 que ha evolucionado y eso ha hecho que se agrave más el cuadro clínico”.
Según el académico, el virus evolucionó para sobrevivir en un ambiente más complicado, pues cuando el mosquito lo ingiere, éste tiene que luchar para adaptarse a su cuerpo y sobrevivir en él.
Por otro lado, Magallón explicó que, aunque haya fumigaciones, son sólo paliativos para matar a los mosquitos que están volando, por lo que falta ubicar a los criaderos.
¿Qué es el dengue?
Es una enfermedad causada por un virus transmitido a quienes son picados por el mosquito portador de la enfermedad. No se contagia de una persona a otra y actualmente no hay vacuna para combatirlo. Es común en regiones tropicales y subtropicales, aunque hoy se ha fortalecido y tiene una amplia presencia en el Estado de Jalisco.
Los síntomas de la enfermedad
Aparecen entre cuatro y siete días después de la picadura del mosquito transmisor, y son los siguientes:
Dengue clásico
  • Fiebre.
  • Dolor de huesos.
  • Dolor de cabeza intenso (en la frente).
  • Dolor de ojos (que se incrementa al moverlos).
  • Erupción en la piel (parecida al sarampión).
  • Náuseas.
  • Vómito.
  • Insomnio.
  • Comezón.
  • Falta de apetito.
  • Dolor abdominal.
Dengue hemorrágico
  • Hemorragia en diversas partes del cuerpo.
  • Fiebre repentina alta, que puede durar de dos a siete días.
  • Convulsiones a causa de la fiebre.
  • Deshidratación severa.
  • Dificultad en la respiración.
  • Vómito.
  • Cambios repentinos en la presión.
  • Falta de apetito.
  • Palidez, sudoración y sueño.
Medidas de prevención
  • Evite exponerse a zonas húmedas o con alta concentración de mosquitos.
  • Use repelente.
  • Si le es posible, instale un pabellón o tela que cubra su cama.
  • Considere instalar mosquiteros en puertas y ventanas.
  • No acumule basura ni deje recipientes que permitan que se encharque el agua.
  • Lave constantemente los contenedores de agua de su hogar (tinacos y cisternas).
  • Recomendaciones básicas
  • Tome líquidos en abundancia.
  • Guarde reposo.
  • No se automedique.
  • Siga las recomendaciones de su médico.
No todos “sufren” la enfermedad
Algunas personas ni siquiera se dan cuenta de que tienen la enfermedad. Se han confirmado casos de pacientes que presentan síntomas tan leves que no saben que tienen dengue clásico. Sin embargo, al no tratarse adecuadamente, el padecimiento puede complicarse y, eventualmente, convertirse en dengue hemorrágico. Esto es, que presentan sangrados, o peor aún: shock hemorrágico; es decir, que la sangre no fluye a los órganos principales del cuerpo.
Según el último corte que dio la Secretaría de Salud, el jueves pasado, el Estado Jalisco se hallaba en el segundo lugar a nivel nacional con más casos de dengue, pues habían cinco mil 047 personas enfermas.
Para entonces eran 18 embarazadas con dengue hemorrágico internadas en el Hospital General de Occidente, cuyo tratamiento involucra estar cubiertas con un velo para evitar ser picadas por el mosquito transmisor del virus.
Una de las víctimas mortales estaba embarazada. Fue un caso por dengue hemorrágico que le cobró la vida tanto a ella como a su hijo, quien tenía 32 semanas de gestación. Ambos murieron el pasado 18 de septiembre.
La situación, admitió Blanca Estela Bravo, directora de Prevención y Promoción de la Salud del Organismo Público Descentralizado Servicios de Salud Jalisco, comenzó a agravarse debido a la falta de acciones anticipadas de prevención y fumigaciones, que iniciaron en junio.
Y pese a esa situación, el aviso epidemiológico se emitió el 25 de septiembre.
En él se señaló que reforzarán los acuerdos, acciones y estrategias que ya venía realizando el sector salud de manera transversal y coordinada, así como establecer medidas preventivas estratégicas para unidades médicas, departamentos de epidemiología, personal médico y población en general.
Era “infección de oído”; murió 2 días después
A Mónica Ceja la llevaron a hacerle estudios a una clínica porque se sentía mal. Primero le dijeron que tenía una infección en el oído y la mandaron a casa con medicamento, luego le salió sarpullido. Todavía no saben si éste lo causó el medicamento.
Dos días después volvió; seguía sintiéndose mal. Ahora los estudios arrojaron una baja extrema de plaquetas y allí comprobaron que era dengue, por lo que la internaron, en condición delicada, el 19 de septiembre al mediodía. Durante la madrugada del viernes murió de un infarto.
“La reanimaron y le dio otro infarto. Ya no lo aguantó”, lamenta Emmanuel, sobrino de Mónica. “Me desperté ese viernes y al ver el mensaje de su muerte quedé en shock, y más por ser por dengue”.
A Mónica le hicieron sus estudios en el IMSS, y aunque Emmanuel dice que no quiere señalar negligencia, reflexiona: “imagínate cuantas personas pueden pasar por lo mismo”. Para él, el dengue era un tema lejano; la muerte de su familiar le ha cambiado esa opinión. “Creí que lo contraía alguien que andaba entre plantas, en la selva o no sé”.
“Sentía que me moría”
Hace cuatro semanas, a Teresa le dio dengue. Fue del tipo clásico, pero eso bastó para que le resultara imposible hacer sus actividades diarias. “No sé dónde fue, porque tanto en el trabajo como en la casa hay muchos zancudos”.
Cuenta que, aunque ella y su hijo padecieron la enfermedad al mismo tiempo, los síntomas que ambos presentaron fueron distintos.
“Yo comencé con dolores fuertes de piernas. A medio día ya eran también las rodillas y por la noche todo el cuerpo. Eran dolores de huesos y cabeza insoportables, además de mucha fiebre: 39 y hasta 40 grados de temperatura”.
Durante su primer día con dengue, Tere pasó la noche en vela y a las 05:00 horas se fue a hacer fila a su clínica del Seguro Social; la atendieron a las 08:00. “Afortunadamente fui de las primeras no citadas que atendieron. Yo sentía que me moría de los dolores”.
Tras ser diagnosticada le dieron Paracetamol y sueros como tratamiento, así como una semana de incapacidad que ella sintió insuficiente, pues aunque ya han pasado cuatro, mantiene secuelas como jaquecas y cansancio.
Denuncia al menos 20 casos en una colonia
Martha Arámbula, de 62 años, tuvo dengue hace un mes. Pero no fue la única ni en su casa, ni en su familia, ni en la colonia Praderas del Sol, en Tonalá, donde ella conoce al menos 20 casos más. “Empecé con escalofríos, luego temperatura de 39 grados y dolor de huesos. Sentía que no podía estar de pie”.
Recordó que, en los días siguientes, el mosquito se propagó. Su esposo, su cuñada, su sobrina y su mamá también cayeron. Eso lo atribuye a la gran cantidad de plantas que hay en un baldío que está atrás de su casa.
Luego de horas de espera en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), a Martha le recetaron Paracetamol y descanso, aunque también le hicieron dos pruebas de sangre más a lo largo de su semana enferma, para saber si la enfermedad había concluido.
Y un mes después, síntomas como el sarpullido aún persisten. “Pero por lo menos ya puedo andar de allá para acá y no estoy todo el día en la cama”, celebra.
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Redacción La Verdad del Centro